Lo que sea por salvarla
Aunque sabíamos que no había nadie a parte de nosotros en la playa, estaba seguro que si alguien nos viera a Abigail y a mi besándonos en la playa o teniendo un momento intimo seguro se volvería loco al ver a dos gemelas haciendo cosas lascivas. Sin saber lo tristes que eran nuestras vidas hace un año, donde tras terminar una cena romántica para celebrar nuestro quinto aniversario, le pedí matrimonio a Abigail y me sentí el humano más afortunado del mundo. Sí... lo has leído bien: humano, hombre. Sin embargo, el destino puede ser cruel a veces, y sufrimos un terrible accidente de coche de vuelta a su casa. Gracias a una extraña coincidencia, mi cuerpo salió ileso, mientras que Abigail, por el contrario, resultó gravemente herida. Aunque logró sobrevivir por su genética draconiana, el tratamiento que recibió fue largo y su recuperación solo fue posible gracias a grandes cantidades de donaciones de sangre; y, por desgracia, el suministro de sangre de dragón se acabo. Abigail no ten...