Un buen amigo siempre lo compensa

 

Wallace era un velociraptor increíblemente irresponsable, pero había una razón por la que Tony y sus amigos seguían incluyéndolo. Verás, Wallace es un mago, así que, por mucho que se le olvidara algo, siempre se los compensaba, a menudo con creces. 

Hoy no fue diferente: Steve, un humano, y Graham, un pterosauro, iban a una fiesta en la playa por motivos de trabajo, y Wallace tenía que llevarles alguna bebida de lujo para impresionar a su jefe. Por desgracia, se había olvidado de buscar el hechizo.  

«Lo siento mucho, chicos. ¡Debe de estar en mi otro libro!», dijo tras casi una hora de búsqueda. Steve y Graham estaban claramente decepcionados, pero intentaban no demostrarlo. Wallace, siempre dispuesto a complacer a los demás, se le ocurrió otra idea.

«No tengo el hechizo del alcohol, pero aún así podemos impresionar a su jefe». Wallace sonrió, hojeando unas cuantas páginas. Luego se volvió hacia Tony, el unico humano de ellos.

«¡Aunque voy a necesitar tu ayuda!».

«¿Espera, qué? ¿En qué me estoy metiendo?», balbuceó Tony.

Wallace se limitó a sonreír mientras sacaba su varita y se la pasaba por la cabeza. Los tres hombres observaron con asombro cómo Wallace se encogía al instante y se transformaba en una jackal con generosas curvas que lucía un diminuto bikini de una pieza asi como un par de tacones. No quedaba ningun rastro de Wallace.

«¡Así está mejor! Tío, hacía siglos que no era una chica», dijo ella con una risita.

Los dos hombres se quedaron boquiabiertos ante la nueva y sensual mujer que, hasta hacía un momento, había sido su amigo, y cada uno de ellos se fijó en su nueva figura curvilínea.

«¡Caramba, Wallace, qué bien te queda!», exclamó Graham entre risas. Wallace se limitó a reírse y sonrojarse aunque apenas se veia dicho sonrojo por su cabello largo, dando una vuelta sobre sí misma para lucirse ante los hombres. A continuación, se volvió hacia Tony.

«Veo que te gusta mucho mi figura, Tony. ¡Vamos a conseguirte una para ti!». Tony, que se había olvidado por un momento de lo que su amigo había dicho antes, se dio cuenta de lo que Wallace había querido decir con que necesitaba su ayuda. ¡Ya que iban dos hombres a la fiesta, tenían que ir dos mujeres! Antes de que pudiera reaccionar, Wallace había tocado la cabeza de Tony con la punta de la varita. Tony se encogió rápidamente y se convirtió en una belleza de cabello castaño, una mejora para su calvicie prematura, con una figura redondeada similar y un diminuto bikini como el de su ahora amiga. La unica diferencia era que mientras Wallace era una joven jackal, Tony era varios años mayor asi como una poodle.

«¡Ya está! Puede que seaas un poco vieja, pero el hechizo es random con las apariencias. Aun asi. ¡Ahora las dos somos perfectas para la fiesta!», se rió Wallace. Tony se quedó sin palabras, incapaz de comprender lo que acababa de pasarle. 

«¡Qué demonios, Wallace!», logró decir finalmente con su nueva voz más aguda, lo que le hizo agarrarse la garganta. 

«¡Tranquila!», se rió Wallace, «los mortales como ustedes siempre son tan raros con lo del género, especie o edad. Yo, personalmente, creo que es divertido ser otra persona.». Se encogió de hombros.

«¡Sí, te ves genial, Tony!», bromeó Steve, riéndose de la expresión enfadada de su amigo.

«Bueno, Tony, parece que a Steve le gusta nuestros nuevos cuerpos. ¡Deberíamos darle un pequeño espectáculo antes de ir a la fiesta!», se rió Wallace mientras se inclinaba y empezaba a menear su gran trasero. Tony, bajo los efectos de la magia e incapaz de desobedecer, empezó también a inclinarse y menear su nuevo y más voluminoso trasero para lucirse con Steve. 

*Clap* *Clap* 

«¡Joder, chicas, qué sexys se ven!», exclamó Graham, haciendo que las dos mujeres se volvieran hacia él. Wallace sonrió mientras Tony la miraba, todavía enfadada por lo que estaba pasando.

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