Deja de joder

 

¡Por Dios, George! Deja de joder ya, ¿quieres? ¡Ya no eres un HOMBRE! Demonios, ni siquiera eres HUMANO ya, imbécil.

¡Estamos en esta situación PORQUE no pudiste dejar en paz las tetas de esa chica del rodeo y ella nos maldijo para que quedáramos en estos cuerpos!

Bueno, hay que reconocer que al menos a mí no me convirtió en animal, aunque me transformó en una chica. Y una chica GUAPA, por cierto. Supongo que es porque intenté que la dejaras en paz. Debe de haberme castigado por ser tu amiga en primer lugar

Ahora eres mi CABALLO, George. Mi yegua, y si no DEJAS de intentar morderme las tetas, ¡te meteré en el establo con el semental de carreras de mi padre y VOY A DEJAR QUE TE FOLLE! ¡Entonces ya veremos si te siguen gustando las tetas!

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