"¡Por
favor, deme una orden de sus macbobas acompañados de unos macsentones y
de postre unas macmamadas señorita Luna." Dijo un joven de 25 años a la
trabajadora de un restaurante de comida rápida, extendiendo sus manos
con varios billetes de 200 pesos y con una sonrisa burlona, como si acabara de soltar la frase más ingeniosa del mundo.
"¿Chico?
Este es un restaurante de hamburguesas, si no vas a pedir algo del menú
vete." Respondió con indiferencia la chica mientras ponía una cara de
disgusto. Solo para darse la vuelta y pedirle a alguien que la sustituya
un rato. Necesitaba alejarse antes de que se le escapara un grito.
Esta
era la 105° vez en este mes que un chico se acercaba para pedirle
alguna tontería en vez de ordenar algo de comer. Las propuestas de los
clientes, por decirlo de alguna manera, iban desde pedir su número hasta
preguntarse si había un menú secreto donde ella ofreciera sus
servicios. Eso si es que se le acercaban porque otros solo se le
quedaban viendo mientras se la comían con la mirada o hablaban de cosas
morbosas sobre lo que harían con ella si fuera su pareja.
Aunque
quería gritarles ella sabía muy bien porque todos venían por tonterías
como esta. Después de todo ellos pensaban que era la antigua Luxaria
Ayame, una de las estrellas porno y prostituta más importantes de la
última década de Chile que había tenido un éxito rotundo en la industria del
porno por sus videos de gang bang e interracial. También era conocida
por ofrecer sus servicios a un precio disponible para todo el mundo… en
resumen era una ninfomana. O eso era hasta que Jess Herrera, un joven mexicano de 23 años, cambió de cuerpos con ella debido al evento de intercambio
orgásmico de fantasía (o FOSE por sus siglas en inglés).
Jess
había acabado otro día de universidad y estaba agotado, ya era de noche
y dado que había terminado sus deberes en clase no se le ocurrió mejor
idea que ver algún video porno mientras se la jalaba con tal de aliviar
su estrés. Iba a aplicar la de Vladimir para descansar a gusto. Ese día
tenía ganas de probar con nuevas categorías a parte del vainilla que
solía frecuentar, así que consulto las tendencias del día.
El primer
resultado fue un directo en tiempo real, teniendo como miniatura a la
Luxaria Ayame de rodillas y con la lengua hacia afuera haciendo un
ahegao. El título del directo era "Leche de chocolate para tu gatita",
no ocupabas ser un genio para saber de qué se trataba.
Como todo joven adulto sano dio clic al video para unirse a los miles de espectadores que estaban viendo el directo antes de él. Tardó unos segundos en conectarse por su conexión de internet, y como suponía ya tenía rato el directo pues la chica ya se encontraba a mitad del blowjob.
'Genial, ya me perdí media historia de la porno.' Pensó Jess algo decepcionado, así que sin perder el tiempo se bajó los pantalones junto a los boxers y empezó a estrangular su ganso.
El contenido del directo era genial, y Jesús sintió envidia del hombre al que se la estaban chupando pues los sonidos de succión que hacía Luxaria eran suficientes para que Jess se excitará imaginándome que él era el afortunado. Jess no podía apartar la mirada de la cabeza de Luxaria que subía y bajaba por acción del hombre moreno que sostenía su cabeza con tal de que ella engullera todo su miembro.
En un momento dado vio como el hombre empezó a aumentar su velocidad, lo que significaba que pronto acabaría, asique el también aumento la velocidad con la que se masturbaba para acabar al mismo tiempo que el hombre negro y seguir con sus fantasías.
"¡Me corro, Luxaria!" Grito en éxtasis, sin saber que eso sellaría su destino, corriéndose al mismo tiempo que el hombre del directo
Justo cuando llegó al orgasmo, Jess se sintió un poco mareado mientras que su visión se ponía un poco borrosa, y de repente todo se sintió completamente diferente. Ahora podía sentir una gran opresión en su pecho como si algo estuviera colgando de él, y algo le hacía cosquillas en la espalda. Eso no era lo peor, ya que podía sentir como algo golpeaba su garganta y la rascaba así como también podía saborear algo incómodamente salado que llenaba su boca hasta el tope. Al mirar hacia arriba, sus peores temores se confirmaron: ¡estaba cara a cara contra el estómago y abdomen de una persona de color, teniendo su boca llena con el miembro y esperma del hombre!
Él... no, ella... ¡ahora era una chica! y no cualquier chica ¡era Luxaria Ayame!
'¡EUGH, esto es asqueroso!' Pensó Jess quien seguía saboreando sin querer la carga del hombre. Intentó separarse de él, pero el hombre tiró de su cabello cuando estaba a la mitad de su polla. Sintiendo que otra carga llenaba su boca, y como todavía tenía la primera esta se empezó a salir por su nariz.
'¡Mierda,
aún puedo saborear todo el semen en mi boca!' Farfulló mentalmente Jess
mientras se sacaba la polla de la boca, tosiendo una gran parte del
semen, el cual caía sobre su generoso escote. Con un poco de dificultad,
ya que su maquillaje se corrió, miro la sustancia pegajosa que formaba
cuerdas entre sus tetas y las tocó con sus delicadas manos,
aterrorizada por el hecho de que de alguna manera ahora estaba dentro
del cuerpo de la estrella porno que había estado viendo recientemente.
Antes
de que pudiera recuperarse y negarse a continuar con la filmación del
directo, varios hombres se acercaron a ella y colocaron sus pollas
frente a su cara. Ellos estaban deseosos de que Luxaria les chupara la
polla como hizo con su compañero, la noche era joven y todavía tenían
leche disponible para su gatita.
Todo
fue muy confuso para Jesús debido a que perdía la consciencia por
momentos por la falta de suministro de aire hacia su cerebro. A pesar
del asco que sentía por lo que le estaban haciendo, él no podía dejar de
masturbarse pues su útero y vagina deseaban ser llenados por las
varillas de carne de aquellos hombres. Pasaron alrededor de 4 horas
antes de que Jess acabará con el directo, cerrando este con un enfoque
de la cámara hacia su rostro con la intención de que sus espectadores
vieran los resultados de chupar todas las pollas esa noche.
Daba
gracias a Kami que al menos este fuera solo un streaming de blowjob
gang bang, pues a parte de este directo los otros que estaban en
tendencia eran de sexo hardcore, masoquismo, sadismo e incluso había uno de
uso público, entre muchas otras categorías que en caso de que las
hubiera visto mientras se masturbaba todo hubiera terminado peor para el
y estaba seguro que se hubiera roto mentalmente. No pensaba que el sexo
como mujer pudiera ser tan doloroso y placentero, fue un milagro que no
terminará con daño cerebral por la falta de oxígeno o con la mandíbula
dislocada por excederse metiendo esas pollas monstruosas. También estaba
el hecho de que su estómago estaba a nada de reventar por la cantidad
de esperma que había tragado para no ahogarse.
Eso
si, la experiencia de esa noche fue suficiente como para que Jesús se
retirara de ese mundo, pues el no estaba hecho para ese tipo de vida... y
aunque su cuerpo estuviera en contra de esa idea él no estaba
interesado en tener sexo con hombres. A pesar de ser alguien famosa
Luxaria no vivía en una mansión y tampoco tenía millones de dólares en
su cuenta bancaria como muchos hubieran esperado, cosa que Jess
descubrió cuando accedió a ellas percatándose que Luxaria vivía día a
día con lo que ganaba con las donaciones de los directos en un
departamento más pequeño del que solía tener.
"Perfecto,
soy una ninfomana amante del interracial y sin dinero." Se dijo Jess
mientras salia de bañarse por enésima vez después del espectáculo de la
noche anterior.
Intentó
comunicarse con su antiguo cuerpo, pero este lo había bloqueado. Sin
más opciones a parte de volver a recurrir a prostituirse, y que no
haría, Jess se resignó a buscar una fuente de ingresos a tiempo parcial
o completo que lo ayudará a mantenerse mientras buscaba una manera de
regresar a su cuerpo. Desafortunadamente para ella la mayoría de los
trabajos que eran bien pagados ocupaban de un título universitario o
experiencia de varios años en el campo, ambas eran cosas que no tenía su
nuevo cuerpo pues este apenas había acabado la preparatoria y su única
experiencia de trabajo era en la industria del sexo. Sin más remedio
terminó aceptando un trabajo en una cadena de hamburguesas que le pagaba
el salario mínimo ya que no pedía requisitos o antecedentes
extraordinarios.
Aunque habían pasado 4 meses
desde que acabó en ese cuerpo Jess, o Luna como era conocida ahora, aún
tenía que lidiar con algunas secuelas derivadas de la vida de Luxaria
como la abstinencia por el sexo, las drogas y el alcohol. Solo ocupaba
que algún hombre hiciera el más mínimo contacto con ella para casi tener
un orgasmo, conteniéndose a duras penas de saltar sobre algún hombre
para tener sexo salvaje. De igual forma tenía que lidiar con su pésima
imagen ya que todos la reconocían como una estrella del porno, todo esto
solo provocaba que tuviera un mal temperamento que si no fuera porque
su jefe fuera un pervertido de closet y que estaba interesado en su
cuerpo ya hubiera sido despedida hace tiempo. Lo que ella no sabía es
que todavía conservaba su empleo porque su jefe la grababa en secreto
cuando ella se tomaba un descanso en el área de descanso mientras se
masturbaba en un intento de repetir el evento que la había dejado
atascada en este cuerpo.
*Suspiro* "Al ritmo que voy no creo alcanzar a terminar la semana, ya no me queda
nada en el refrigerador y los cobradores de deudas siguen viniendo...
¿debería pedirle al jefe un aumento?... o ¿debería morderme un huevo y
resignarme a solo hacer porno?" Se preguntó Luna mientras veía las
tarjeta de negocios que le dejaron varios managers para que grabara
videos con sus clientes.
"¡Luna, deja de perder
el tiempo y regresa a voltear las hamburguesas!" Gritó una voz dentro
de la cocina, su descanso había terminado y era hora de volver a su
triste realidad. Sin perder el tiempo se vistió con su uniforme para
regresar al trabajo.
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